De día, la luz del sol atraviesa más de un centenar de vitrales y tiñe de colores el interior del Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, reconocible desde lejos por cualquiera que circule por la autopista 25 de Mayo, y famosa por ser la iglesia con mayor número de vitrales de Buenos Aires. Pero de noche, su imponente fachada neorrománica podía llegar a pasar desapercibida en el paisaje urbano de Parque Chacabuco. Ahora, el Gobierno de la Ciudad completó una obra para iluminar por primera vez la fachada de esta iglesia emblemática y darle nuevo protagonismo en las noches porteñas.
La intervención apuntó a destacar las características arquitectónicas del santuario, de casi 85 años de vida, que se distingue por sus dos torres con campanario y su cúpula de más de 40 metros de altura, coronada por una escultura de la Virgen. La nueva obra se enmarca en el plan de iluminación de fachadas y monumentos que el Gobierno porteño está desplegando en los 48 barrios de la Ciudad, para poner en valor el patrimonio urbano de Buenos Aires, reforzar su identidad nocturna y mejorar las condiciones de seguridad en el espacio público.
"Cada barrio tiene edificios o monumentos que los vecinos sienten como propios, y en Parque Chacabuco uno de esos sitios es este santuario. Iluminarlo es una forma de reconocer y reforzar ese vínculo. Desde la Ciudad vamos a seguir trabajando en la preservación de la memoria urbana porteña", afirmó Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público. |