Como todos los años, la Ciudad destina una parte de sus recursos de mantenimiento del arbolado para seguir aumentando la cantidad de árboles en sus veredas, calles y espacios verdes; los cuales se suman a los cientos de miles que ya componen el bosque urbano porteño.
Al tratarse de seres vivos, los árboles están en constante evolución, lo cual sucede en compañía del entorno que los rodea, algunos inclusos desde hace ya varias décadas lo que implica el desgaste y necesidad de constante recambio de los ejemplares que se desarrollan en la vía pública, una vez que su avanzada edad los lleva a un estado de decrepitud natural o que alguna condición externa impide su normal desarrollo, situaciones que podrían representar un riesgo para los transeúntes que pasan cerca de ellos todos los días. No sólo este es el motivo por el que se realizan nuevas plantaciones en la Ciudad, también los distintos cambios en la trama urbana permiten que se puedan abrir nuevas ubicaciones que alberguen planteras con ejemplares jóvenes que antes no estaban.
La identificación de estos nuevos lugares y la necesidad de reemplazar ejemplares antiguos en mal estado está a cargo del equipo de inspectores de arbolado de cada Comuna, que cada año recorren las calles de los barrios correspondientes relevando estas situaciones, ayudados por los aportes de los vecinos a través de la página BA colaborativa. |