El bloque Fuerza por Buenos Aires, a través de los diputados Federico Mochi y Claudia Neira, presentó un proyecto de ley para incorporar cámaras corporales al equipamiento de la Policía de la Ciudad. La iniciativa surge como respuesta a la falta de pruebas claras en operativos recientes, como el asesinato de Juan Gabriel González en Lugano el pasado 25 de diciembre. "El proyecto surge de una preocupación concreta por la falta de registros objetivos en las intervenciones policiales de la Ciudad", señaló Mochi, quien destacó que la propuesta busca establecer mayores controles para evitar el uso desproporcionado de la fuerza y garantizar la seguridad de los vecinos.
El sistema diseñado propone una implementación progresiva, con prioridad en barrios populares, manifestaciones y eventos masivos. Según el articulado, cuando un oficial active su cámara de forma manual, se disparará automáticamente la grabación de todos los dispositivos ubicados en un radio de 10 metros. Para garantizar la transparencia, se creará un Centro de Control de Cámaras Corporales bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, que contará con la supervisión de la Defensoría del Pueblo. Las grabaciones, protegidas por la Ley de Datos Personales, se conservarán por seis meses y servirán como evidencia clave en procesos judiciales.
Finalmente, la normativa contempla sanciones severas para aquellos agentes que desactiven, alteren o manipulen los registros. Más allá del control disciplinario, los autores destacan el valor institucional de la medida. "Es importante darle herramientas a la propia Policía para que pueda rendir cuentas de su accionar con evidencia concreta, no solo con testimonios", afirmó Mochi, y concluyó: "Una fuerza de seguridad transparente es más legítima, y esa legitimidad también la necesitan los propios agentes para trabajar". |