En medio de un clima tenso por la discusión de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, calificó de "delincuentes" a los responsables de los disturbios ocurridos en las afueras del Congreso. Durante una declaración pública, Macri expresó su indignación al señalar que "el desastre que hicieron estos delincuentes no puede ser una contravención". Para él, la destrucción de bienes públicos debería ser considerada un delito más grave.
El mandatario porteño hizo un llamado a la justicia para que se impongan medidas más contundentes contra quienes incurren en actos de vandalismo. "No alcanza con multas, tienen que ir presos", aseveró, subrayando la necesidad de un enfoque más estricto ante estas situaciones. Según reportes oficiales, hubo 15 detenidos y 40 demorados durante los incidentes, lo que refleja la gravedad de los disturbios que interrumpieron la sesión legislativa.
Macri también criticó la actitud de los manifestantes, muchos de los cuales se cubrieron el rostro con la esperanza de eludir la responsabilidad por sus actos. "Estos delincuentes creían que tapándose la cara iban a zafar. Así terminaron", concluyó. Con estas palabras, reafirmó su compromiso con la "ley y el orden" en la capital argentina, haciendo hincapié en la necesidad de restaurar la calma y garantizar la seguridad en el espacio público. |