La plazoleta ubicada en el ensanche de Ricardo Gutiérrez y Baigorria fue puesta en valor y pasó a conformar un nuevo espacio público integrado al entorno urbano. El sector, que anteriormente funcionaba como un área de transición entre veredas y calzadas, presentaba dimensiones reducidas, solados con desgaste y ausencia de vegetación, lo que le otorgaba un carácter duro y poco atractivo desde el punto de vista paisajístico.
La intervención respetó el trazado original del lugar y la prolongación de las calles preexistentes, con el objetivo de mejorar la circulación vehicular y peatonal y reorganizar los cruces. A partir de esta redefinición, el espacio se integró de manera más armónica al barrio y al sistema de plazoletas ya revalorizadas de la zona, como Raffo Bonta y Ricardo Gutiérrez.
Además, se proyectó una nueva plazoleta entre el espacio preexistente y la esquina de la manzana, manteniendo las separaciones necesarias para respetar el trazado de las banquinas y asegurar el correcto escurrimiento pluvial hacia los sumideros del área. |