El Servicio Metereológico Nacional incluyó a la Ciudad de Buenos Aires en el nivel naranja por temperaturas altas que podrían resultar peligrosas para las personas que integran el grupo de riesgo como chicos y mayores de 65 años. Para hacerle frente al calor, el Gobierno porteño dispuso 252 refugios climáticos abiertos al público, confortables y frescos donde los vecinos y visitantes pueden protegerse, descansar y continuar con sus actividades.
Como en la Usina del Arte (Caffarena 1) o el Museo de Arte Popular José Hernández (Av. del Libertador 2373), los refugios climáticos se instalan en escuelas, bibliotecas y centros culturales con aire acondicionado o que naturalmente presentan temperaturas más confortables que en el exterior. También hay refugios al aire libre que tienen sombra y una elevada presencia de vegetación urbana, como el Jardín Botánico Carlos Thays (Av. Santa Fe 3951) o el Ecoparque (Av. Sarmiento 2601), ideales para refrescarse.
El programa porteño de refugios climáticos funciona desde hace dos años y el primer sitio que la Ciudad eligió para hacerle frente al calor fue el Jardín Botánico. Luego se sumaron el Centro Cultural San Martín y los museos Larreta y el de Arte Moderno, entre muchos otros, y hoy ya son 86 los refugios climáticos que vecinos y visitantes usan para protegerse del calor. |