La Ciudad recuperó un conventillo de dos plantas a 300 metros de la estación Constitución que estaba usurpado desde hace más de 6 años y era una cueva de delincuentes. El operativo se realizó tras las denuncias de los vecinos por robos y venta de droga, en una cuadra que se había vuelto peligrosa en el barrio.
Cuatro de los usurpadores habían estado presos y una semana atrás recuperaron su libertad: tres por drogas y uno por homicidio y lesiones.
La Guardia de Auxilio clausuró el inmueble por “peligro de derrumbe”. En las inspecciones se detectaron serios problemas estructurales que ponían en riesgo la vida de las personas que habían tomado el lugar.
“Había mucha suciedad y vivían entre las ratas”, relató un vecino que destacó el trabajo conjunto de la Policía de la Ciudad, funcionarios de la Dirección General de Fiscalización y Control, Guardia de Auxilio y Emergencias, y personal del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat.
“990 razones para que lloren los defensores de okupas”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri. Y agregó: ”Desde el primer día decidimos recuperar las casas ocupadas y que el patrimonio de los porteños vuelva a los porteños. Vamos a seguir haciendo estos operativos y a liberar todas las propiedades que fueron usurpadas. Dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada”. |