El ministro de Movilidad de Buenos Aires, Pablo Bereciartua, aseguró que “la Línea F transformará la movilidad en Buenos Aires” y la definió como “la licitación más grande en décadas”. Resaltó que esta obra es parte de una apuesta a largo plazo para revolucionar el transporte subterráneo en la capital, que diariamente recibe el doble de su población residente. “La infraestructura tiene que dar respuesta a seis millones de personas”, subrayó, destacando la necesidad de inversiones comparables a las de las grandes capitales del mundo para enfrentar los desafíos de una metrópoli densa y compleja.
Bereciartua explicó que el proyecto, que abarcará 9,8 kilómetros operativos y conectará Brandsen con Pacífico, incluirá la primera integración eficiente con los sistemas ferroviarios Roca y San Martín. “Si hacés que el tren se conecte mejor con el subte, mucha gente va a elegir dejar el auto”, afirmó, defendiendo el plan basado en datos que estima que la Línea F movilizará a trescientos mil pasajeros diarios, con un 80% combinando con otras líneas. También resaltó las innovaciones tecnológicas, como el uso inédito de tuneladoras que acelerarán los tiempos de construcción.
En cuanto a la inversión, el ministro destacó que la licitación implica un presupuesto de 1.350 millones de dólares financiados íntegramente por la Ciudad, gracias a cinco años consecutivos de superávit fiscal. “No vamos a terminar esta inversión en este periodo de gobierno, pero va a significar un cambio sustancial”, afirmó. Además, adelantó que desde enero de 2027 todos los colectivos urbanos serán de energía renovable, un paso clave dentro de un plan más amplio para lograr una movilidad sustentable y eficiente en Buenos Aires. “La clave es generar credibilidad, eficiencia y planificación”, concluyó Bereciartua. |